Romances
Romances LEONTES (A ANTÍGONO.) Tú instigaste a tu mujer a hacer esto, traidor.
¿Hija mía? Apártala de mi vista. Ya que tanto
te enternece, llévatela enseguida de aquí
y arrójala a las llamas. Tú, estoy diciendo, tú
y ningún otro. En este mismo instante.
Dentro de una hora has de decirme que está hecho,
y con pruebas fehacientes, o pagarás con la vida
y con todo lo que consideres tuyo. Si te niegas
y prefieres enfrentarte con mi furia, dilo ahora;
estas manos se encargarán de aplastarle
los sesos a la bastarda. Anda, échala al fuego,
ya que incitaste a tu mujer.
ANTÍGONO Yo no fui, mi señor.
Estos caballeros, gente noble, quizá puedan
hablar en mi descargo.
CABALLEROS Podemos, majestad.
Él no es culpable de que la mujer haya venido.
LEONTES ¡Sarta de farsantes!
ANTÍGONO Le ruego, señor mío, denos crédito.
Siempre lo hemos servido lealmente, y suplicamos
que de la misma manera nos juzgue. En recompensa
a nuestros buenos servicios pasados y por venir,
le pedimos de rodillas que renuncie
a un propósito espantoso y sanguinario
que tendrá un final siniestro. De rodillas.