Romeo y Julieta
Romeo y Julieta NODRIZA
Pedro, esperad en la puerta.
(Vase PEDRO)
JULIETA
Y bien, buena, querida nodriza. ¡Cielos! ¿por qué ese aire triste? Aunque sean malas las nuevas, comunícamelas alegremente: si son buenas, no rebajes su dulce cadencia exponiéndolas con tan hosco semblante.
NODRIZA
Estoy fatigada, dejadme reposar un momento. ¡Ahí! ¡cuál me duelen los huesos! ¡Qué caminata he hecho!
JULIETA
Quisiera que tuvieses mis huesos y tener yo tus noticias. Eh, vamos, habla, te lo suplico; habla, buena, bondadosa nodriza.
NODRIZA
¡Jesús! ¡Qué prisa! ¿No podéis aguardar un instante? ¿No veis que estoy sin aliento?
JULIETA
¿Cómo es que te falta, cuando lo tienes para decirme que estás sin él? Las razones que produces en este intervalo de tiempo son más largas que el relato que estás excusando. Tus noticias, ¿son buenas o malas? Responde a esto; di sí o no y aguardaré por los detalles. Sácame de ansiedad, ¿son buenas o malas?
NODRIZA