Romeo y Julieta
Romeo y Julieta Bien, habéis hecho una tonta elección; no sabéis escoger un hombre. ¡Romeo! No, él no. Aunque su rostro sea el del varón más bello, no hay pierna de varón como la suya; y por lo que hace a mano, pie y cuerpo aunque no dignas de mencionarse, sobrepujan toda comparación. No es la flor de la cortesía mas garantizo que es tan dulce como un cordero. Sigue tu camino, criatura; sirve a Dios. ¡Qué! ¿Se ha comido ya en casa?
JULIETA
No, no; pero ya sabía yo todo eso. ¿Qué dice él de nuestro matrimonio? ¿Qué es lo que dice?
NODRIZA
¡Cielos! ¡Que me duele la cabeza! ¡Qué cabeza tengo! Me late como si fuera a hacérseme astillas. La espalda por otro lado... ¡Oh! ¡La espalda, la espalda!... ¡Mal corazón tenéis en echarme así a buscar la muerte, correteando de arriba abajo!
JULIETA
En verdad, me aflige que no te sientas bien. Querida, querida nodriza, cuéntame, ¿qué dice mi amor?
NODRIZA
Vuestro amor se explica como un honrado hidalgo, cortés, afable, gracioso y, respondo de ello, lleno de virtud. ¿Dónde está vuestra madre?
JULIETA