Sonetos
Sonetos La emboscada de días más lozanos
Franqueaste, según dicen, victorioso,
Mas no hay mérito que sea suficiente
Para acallar las voces de la envidia.
Si no te echara sombra una sospecha
Los corazones todos dominaras.
No llores por mi cuando haya muerto
Y oigas las lúgubres campanas
Anunciar al mundo que he partido
Del vil mundo a morar con vil gusano.
Si lees esta línea, no recuerdes
Qué mano la escribió. Tanto te amo
Que prefiero me entregues al olvido
A que sufras dolor por recordarme.
Si miraras, acaso, estos versos
Cuando yo en la arcilla esté disuelto,
Olvida el eco humilde de mi nombre
Y deja que tu amor también se pudra.
No vea el sabio mundo tu congoja
y se burle de ti por culpa mía.
Por si el mundo pidiera que describas
