Sonetos
Sonetos Compra lo eterno al precio de las heces,
Por dentro rica, despojada fuera.
Por la muerte voraz alimenta,
La muerte matarás, y no habrá muerte.
Mi amor es como fiebre que delira
Por el mal que agudiza el sufrimiento,
Nutriéndose de cuanto el mal preserva
Por aplacar deseos enfermizos.
Mi razón, que en el trance me atendía,
Al ver su prescripción no respetada
Me abandonó, furiosa, y desespero
Pues deseo es muerte sin remedio.
Soy enfermo sin cura ni cordura,
Y presa de morbosas crispaciones.
Desvarío en palabra y pensamiento
Y en vano la verdad me habla al oído,
Pues te he jurado bella, y mi luz clara,
Y negro infierno eres, noche oscura.
¿Qué ojos el amor puso en mi frente
Que no atinan a ver lo verdadero?
Y si lo ven ¿qué me trastorna el juicio