Sueño de una noche de verano

Sueño de una noche de verano

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

HERMIA.—¿Qué importa eso a mi Lisandro? ¿Dónde está…? ¡Ah, buen Demetrio! ¿Quieres devolvérmelo?

DEMETRIO.—Preferiría arrojar su osamenta a mis perros.

HERMIA.—¡Fuera de aquí, tigre! ¡Fuera, chacal! Me atormentas más allá del límite de toda paciencia. Es decir, ¿tú lo has asesinado? ¡Qué jamás se te vuelva a contar entre los hombres! ¡Oh! Di la verdad, dila siquiera una vez, por piedad. ¿Te atreves a haberlo mirado despierto y lo matas cuando yace dormido? ¡Oh heroísmo! Un gusano, un áspid, ¿no podrían hacer lo propio? Porque nunca áspid alguno pudo herir con lengua más pérfida que la tuya, ¡serpiente!

DEMETRIO.—Gastáis vuestra cólera, víctima de un engaño. No soy culpable de la sangre de Lisandro, ni tengo indicio alguno para pensar que haya muerto.

HERMIA.—Pues entonces te suplico que me digas que está bien.

DEMETRIO.—Y si pudiera hacerlo, ¿qué me valdría?

HERMIA.—El privilegio de no verme jamás. Abandono tu presencia con este voto. No vuelvas a verme, sea que haya muerto o no.

(Sale HERMIA).


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker