Sueño de una noche de verano

Sueño de una noche de verano

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

DEMETRIO.—(Despertando). ¡Oh, Elena! ¡Diosa! ¡Ninfa perfecta y divina! ¿Con qué podré comparar tus ojos, amor mío? El cristal parecería lodo. ¡Oh! ¡Qué tentadores se ostentan tus labios, como cerezas maduras para los besos! Cuando muestras tu mano parece oscura la nieve de Tauro congelada por el viento de Levante. ¡Oh, déjame besar esta princesa de la casta blancura, este sello de felicidad!

ELENA.—¡Oh despecho! ¡Oh infierno! Veo que estáis todos conjurados contra mí para vuestro pasatiempo. Si fuerais corteses, no me haríais este agravio. ¿No basta que me aborrezcáis, como sé que lo hacéis, sino que además habéis de unir vuestras almas para burlaros de mí? Si fuerais hombres, como lo dice vuestra apariencia, no trataríais así a una dama inofensiva; cortejando y jurando y ponderando mis cualidades, cuando sé que me odiáis de corazón. Ambos sois rivales en amar a Hermia, y ahora lo sois en escarnecer a Elena; gran hazaña y varonil empresa, arrancar con vuestras burlas las lágrimas de una pobre doncella. Ningún hombre que tuviera la menor nobleza ofendería así una virgen, atormentando la paciencia de su noble alma, para procurarse una diversión.




👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker