Sueño de una noche de verano
Sueño de una noche de verano PUCK.—Cuando despiertes, vuelve a ver con tus propios ojos de necio.
OBERÓN.—Suene la música. (Se oye música suave). Ven, reina mÃa, toma mi mano y hagamos retemblar la tierra en que duermen éstos. Ya estamos tú y yo reconciliados de nuevo, y mañana a medianoche bailaremos solemnemente en la casa del duque Teseo y con nuestras bendiciones se llenará de felices hijos. Allà serán desposadas las dos parejas amantes, al mismo tiempo que Teseo con general regocijo.
PUCK.—Rey de las hadas, advierte que ya despunta la mañana.
OBERÓN.—Pues entonces, reina mÃa, vamos en pos de la sombra; que nosotros podemos recorrer el mundo más rápidamente que la peregrina luna.
TITANIA.—Ven, señor mÃo, y en nuestra excursión me diréis cómo ha sucedido que yo me haya encontrado aquà dormida en el suelo con estos mortales.
(Salen, se oyen cuernos de caza. Entran TESEO, HIPÓLITA, EGEO y séquito).