Cuentos goticos
Cuentos goticos —Vuestros argumentos, elocuente Despina —dijo—, son ciertamente incontestables. Funcionan bien para vuestro propósito. Tengo entendido que Corradino se encuentra en Pisa: habéis afilado mi daga, y antes de que el rocÃo de otra noche la oxide, puede que pague con obras vuestras insultantes palabras.