Cuentos goticos
Cuentos goticos «Cincolo de’ Becari, mi padre adoptivo, os entregará esta carta en mano, mi respetado y querido Corradino. La condesa Elizabeth me ha instado a llevar a cabo mi actual empresa. Nada espero de ella… excepto trabajar por vuestra causa y, quizá, dejar algo prematuramente esta vida que es una ordalía dolorosa para mi débil mente. Voy a tratar de despertar los sentimientos de fidelidad y generosidad en el alma del traidor Lostendardo: me pondré en sus manos y no espero escapar una vez más de ellas. Corradino, mi última plegaria será por vuestro éxito. No os lamentéis por alguien que parte hacia su hogar después de un largo y agotador exilio. Quemad el paquete sin abrirlo. ¡Que la Madre de Dios os proteja!
DESPINA»
Corradino había llorado mientras se leía la epístola, pero luego, irguiéndose, dijo:
¡Venganza, venganza hasta la muerte! ¡Quizá todavía podamos salvarla!