Cuentos goticos
Cuentos goticos Al principio le pareció que nunca más volvería a dormir. No era de extrañar que la exposición a la tormenta y su peligrosa posición le impidieran cerrar los párpados. Por fin cayó en un ensueño tan suave y tranquilizador que incluso deseó seguir observando… y, entonces, poco a poco, sus sentidos se tornaron confusos y se encontró en el lecho de Santa Catalina mientras el Loire corría abajo y el viento tempestuoso soplaba… ¿Qué sueños le enviaría la santa, para llevarla a la desesperación o bendecirla para siempre?