Cuentos goticos
Cuentos goticos Viola le vio partir con desvalido dolor, y dio media vuelta para consolarse al lado de la cama de su hijo. Sin embargo, al mirarle, sus miedos se intensificaron, y en un arrebato de terror salió corriendo de la cabaña y subió por el sendero, pronunciando el nombre de Ludovico, callando a veces para ver si podía oír los cascos de su caballo, y gritarle que regresara. Se hallaba muy lejos de su alcance, y volvió a la cabaña, echándose junto a su hijo, aferrando su manita en las suyas, y al fin consiguió dormir en paz.