El último hombre
El último hombre -Que mi debilidad no te confunda -añadió-; siento que estoy mejor. Una vida nueva se abre paso en mí, así como un espíritu de anticipación que me asegura que he de formar parte de este mundo durante largo tiempo. Me libraré de esta degradante languidez física que llena de debilidad hasta mi mente y volveré asumir mis deberes. Me ha entristecido irme de Windsor, pero ahora ya me he despojado de esa atadura local. Me alegro de trasladarme a un clima más templado en el que completaré mi restablecimiento. Confía en mí, amor mío, jamás te abandonaré, ni a mi hermano, ni a los niños. Mi firme determinación de permanecer contigo hasta el fin y de seguir contribuyendo a tu bienestar y felicidad me mantendría con vida incluso si la lúgubre muerte se hallara más cerca de lo que en verdad se halla.