Frankenstein
Frankenstein ¿Cuándo me permitirán gozar del descanso que tanto anhelo los espíritus que me guían hacia el infame ser?; ¿o es que yo debo morir y él sobrevivirme? Si así fuere, júreme Walton, que no lo dejará escapar; júreme que usted lo acosará, y llevará a cabo mi venganza dándole muerte. ¿Pero puedo pedirle que asuma mi peregrinación, que sufra las penurias que yo he pasado? No; no soy tan egoísta. Pero, cuando yo haya muerto, si él apareciese, si los dioses de la venganza lo condujeran ante usted, júreme que no vivirá; júreme que no triunfará sobre mis desgracias, y que no podrá hacer a otro tan desgraciado como me hizo a mí. Es elocuente y persuasivo; incluso una vez logró enternecerme el corazón; pero desconfíe de él. Tiene el alma tan inmunda como las facciones, y repleta de maldad y traición. No lo escuche; invoque a William, Justine, Clerval, Elizabeth, mi padre y al infeliz Víctor, y húndale la espada en el corazón. Yo me encontraré a su lado para dirigir el acero[96].
Prosigue la narración de WALTON
26 de agosto de 17…