Frankenstein
Frankenstein —Querida, queridÃsima Elizabeth —exclamé al terminar su carta—, escribiré de inmediato para aliviar la ansiedad que deben sentir.
EscribÃ, pero me fatigué mucho. Sin embargo, habÃa comenzado mi convalecencia y mejoraba con rapidez. Al cabo de dos semanas pude abandonar mi habitación.