Los archivos del doctor Hesselius
Los archivos del doctor Hesselius —No me habléis de fantasmas. No dormiré esta noche si lo hacéis.
—Espero que no se trate de ninguna plaga o enfermedad. Aunque presenta todos los sÃntomas —prosegu×. La joven esposa del porquerizo murió hace apenas una semana, y también imaginó que algo la agarró por el cuello mientras yacÃa en la cama, y casi la estrangula. Papá dice que tales fantasÃas tan espantosas suelen acompañar a cierto tipo de fiebres. Se encontraba perfectamente bien el dÃa anterior. Luego se vino abajo, y murió en menos de una semana.
—Bueno, espero que su funeral haya terminado, y que se haya cantado ya su oficio fúnebre. Y que nuestros oÃdos no serán ya torturados con esa disonancia y esa jerigonza. Me han puesto nerviosa. Sentaos aquÃ, a mi lado, más cerca. Cogedme la mano. Apretadla fuerte… fuerte… más fuerte.
HabÃamos retrocedido unos pasos, hasta llegar a otro banco.