Los archivos del doctor Hesselius
Los archivos del doctor Hesselius —Pero morir como mueren los amantes… Morir juntos para luego poder vivir en compañía. Las muchachas son como orugas mientras viven en este mundo, y finalmente se convierten en mariposas cuando llega el verano. Pero mientras tanto son gusanos y larvas, ¿no creéis?, cada cual con sus peculiares inclinaciones, necesidades y constitución. Eso dice Monsieur Buffon en su voluminoso libro[25], que está en la habitación contigua.
Aquel mismo día, un poco después, vino el doctor y se encerró con papá durante un buen rato. Era un hombre hábil, de poco más de sesenta años. Llevaba el cabello empolvado, y su pálido rostro estaba tan afeitado que parecía tan terso como una calabaza. Papá y él salieron juntos de la habitación y oí decir a mi padre, riendo:
—Bueno, me asombra en un hombre tan sensato como vos. ¿Me estáis hablando de hipogrifos y dragones?
El médico sonrió y respondió, meneando la cabeza.
—En cualquier caso, la vida y la muerte siempre han sido un misterio, y poco sabemos de los recursos de una y otra.
Y prosiguieron su camino, y no oí nada más. En aquel momento no supe lo que había estado exponiendo el doctor, mas ahora creo poder adivinarlo.
Un parecido asombroso