Los archivos del doctor Hesselius
Los archivos del doctor Hesselius »Cuando se marcha, siempre lo hace por la noche, en la oscuridad, de la misma forma… Primero se le nota inquieto, después se muestra furioso… Luego se me acerca tembloroso, haciendo muecas horribles, apretando los puños… Entonces se enciende de súbito la chimenea, cosa que yo no hago pues soy incapaz de dormir con fuego en el hogar… El mono se acerca lentamente a la chimenea; parece rabioso, tiembla aún más que antes, y cuando su rabia está a punto de explotar, salta al hogar, sube por el tiro de la chimenea y desaparece.
»La primera vez que observé este fenómeno me creí definitivamente liberado de su presencia. Me sentí un hombre nuevo. Pasó un día, pasó una noche entera y el mono no volvía… Pasó una semana maravillosa, otra más, y otra, y lo mismo… Me pasaba el día de rodillas, doctor Hesselius, dando gracias a Dios por aquella auténtica bienaventuranza. Fue un mes entero de libertad gozosa. Pero al concluir ya estaba de nuevo observándome».
Segunda etapa
«De nuevo, pues, estaba conmigo el mono; su malicia antes aletargada en apariencia era ahora activa y evidente. No mostraba más cambios, salvo éste. Todo era como siempre antes. Esa actividad de la que hablo mostraba al animal, sin embargo, más enérgico; pronto comenzó a manifestarse de diferentes maneras.