Los archivos del doctor Hesselius
Los archivos del doctor Hesselius »—Dime la verdad, Jones… ¿A que estás aquà porque has oÃdo proferir ciertas maldiciones?
»—No, señor —le respondÃ.
»—No, claro que no, qué tonterÃa —dijo el reverendo.
»—¿No le convendrÃa acostarse, señor? —le suger×. Son ya las cinco de la madrugada…
»—Probablemente… Buenas noches, Jones —me respondió.
Hizo una pausa y prosiguió: