La riqueza de las naciones (Resumen)
La riqueza de las naciones (Resumen) Adam Smith desarrolló la teoría de las ventajas absolutas, según la cual un país debe especializarse en producir aquellos bienes que puede fabricar con menor costo en términos absolutos y comerciar con otros países para obtener lo que no produce eficientemente. Aunque esta teoría sentó las bases del comercio internacional, más tarde David Ricardo la complementaría con la teoría de las ventajas comparativas, mostrando que el comercio puede ser beneficioso incluso cuando un país no tiene ventajas absolutas en ninguna producción.
Smith también tomó influencia del pensamiento fisiocrático, en especial del principio del Laissez-faire ("dejar hacer, dejar pasar"), defendido por François Quesnay y los fisiócratas. Esta idea, que promovía la mínima intervención del Estado en la economía, reforzó la visión de Smith sobre la importancia del libre comercio y la competencia como motores del crecimiento económico.
La riqueza de una nación no se mide por la cantidad de dinero o metales preciosos que posee, sino por la producción total de bienes y servicios que genera anualmente. Adam Smith sostiene que el trabajo es la fuente principal de riqueza, ya que es el factor que transforma los recursos en productos útiles para la sociedad.