La riqueza de las naciones
La riqueza de las naciones La renta de la tierra cambia no sólo con su fertilidad, cualquiera sea su producción, sino también con su situación, cualquiera sea su fertilidad. Por la tierra en los alrededores de una ciudad se paga más renta que por una tierra igualmente fértil en un lugar remoto. Aunque no cueste más trabajo cultivar una que la otra, siempre costará más traer al mercado el producto de la que está más lejos. Por lo tanto, deberá mantener a una cantidad de trabajo mayor; y el excedente, del que se derivan tanto el beneficio del granjero como la renta del terrateniente, deberá ser menor. Ya se ha demostrado que en las zonas más apartadas del paÃs la tasa de beneficio es generalmente superior que en la cercanÃas de una gran ciudad. En consecuencia, al terrateniente le deberá tocar una proporción más reducida de un excedente más reducido.