La riqueza de las naciones
La riqueza de las naciones La producción de la tierra, las minas y la pesca, cuando su fertilidad natural es la misma, está en proporción a la magnitud y a la correcta utilización de los capitales empleados en esas actividades. Cuando los capitales son iguales y están igualmente bien utilizados, está en proporción a su fertilidad natural.
En todos los paÃses donde existe una seguridad aceptable, cada hombre con sentido común intentará invertir todo el capital de que pueda disponer con objeto de procurarse o un disfrute presente o un beneficio futuro. Si lo destina a obtener un disfrute presente, es un capital reservado para su consumo inmediato. Si lo destina a conseguir un beneficio futuro, obtendrá ese beneficio bien conservando ese capital o bien desprendiéndose de él; en un caso es un capital fijo y en el otro un capital circulante. Donde haya una seguridad razonable, un hombre que no invierta todo el capital que controla, sea suyo o tomado en préstamo de otras personas, en alguna de esas tres formas deberá estar completamente loco.