La riqueza de las naciones
La riqueza de las naciones No faltan ejemplos de imperios en donde las provincias no son gravadas, si me permite decirlo, como si fueran una sola masa, sino donde el soberano determina la suma que cada provincia debe pagar, y en algunas provincias la evalúa y recauda él mismo, y en otras deja que sea impuesta y recaudada de la forma en que los gobiernos respectivos determinen. En algunas provincias de Francia el rey no sólo estipula los impuestos que cree convenientes sino que los evalúa y recauda en la forma que cree más adecuada. De otras provincias él demanda una cierta suma pero deja a las administraciones provinciales la tarea de imponer y recaudar como ellas juzguen conveniente. Según el proyecto de imposición por requisitoria, el Parlamento de Gran Bretaña se hallaría frente a las colonias prácticamente en la misma posición como el rey de Francia se halla frente a los gobiernos de aquellas provincias que aún disfrutan del privilegio de tener estados propios, y que se supone son las provincias mejor gobernadas de Francia.