AntÃgona
AntÃgona CREONTE. ¡Ay! ¡Ay de mi! De todo, la culpa es mÃa y nunca podrá corresponder a ningún otro hombre. Si, yo, yo la mate, yo, infortunada. Y digo la verdad. ¡Ió! Llevadme, servidores, lo más rápido posible, moved los pies, sacadme de aquÃ: a mi, que ya no soy mas que quien es nada.
CORIFEO. Esto que pides te será provechoso, si puede haber algo provechoso entre estos males. Las desgracias que uno tiene que afrontar, cuanto más brevemente mejor.
CREONTE. ¡Que venga, que venga, que aparezca, de entre mis dÃas, el ultimo, el que me lleve a mi postrer destino! ¡Que venga, que venga! Asà podré no ver ya un nuevo dÃa.
CORIFEO Esto llegará a su tiempo, pero ahora, con actos conviene afrontar lo presente: del futuro ya se cuidan los que han de cuidarse de él.
CREONTE. Todo lo que deseo está contenido en mi plegaria.
CORIFEO Ahora no hagas plegarias. No hay hombre que pueda eludir lo que el destino le ha fijado.