La Cartuja de Parma
La Cartuja de Parma »Estas últimas palabras me han asustado, lo confieso —continuó el conde—; es ir demasiado aprisa, y me he temido un arranque de irritación del príncipe. Pero me ha mirado riéndose y me ha dicho en francés: “¡Veo en ello su mano, señor mío!”.