La Cartuja de Parma

La Cartuja de Parma

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Fabricio estaba sin resuello; no podía hablar. El golpe de la empuñadura de la espada en la cara le dolía mucho y sangraba abundantemente por la nariz. Paró bastantes golpes con su cuchillo de caza y tiró otros muchos sin saber muy bien cómo; tenía la vaga idea de estar en un combate ante el público. Le inducía esta idea la presencia de sus obreros, unos veinticinco o treinta, que habían formado un corro alrededor de los dos contendientes a bastante distancia, pues éstos corrían de aquí para allá lanzándose el uno contra el otro.

Parecía que el ritmo del combate se había sosegado un tanto, que ya no se seguían los golpes con la misma rapidez, cuando Fabricio pensó: «Con todo lo que me duele la cara, ha tenido que desfigurármela». Esta idea lo enfureció, saltó contra su enemigo con la punta del cuchillo levantada. El cuchillo le entró a Giletti por el lado derecho del pecho y le salió por el hombro izquierdo; al mismo tiempo, la espada de Giletti entró entera en la parte de arriba del brazo derecho de Fabricio, pero en realidad sólo se deslizó sobre la piel y no le causó más que una herida insignificante.

Giletti yacía en tierra. Cuando Fabricio se acercaba a él, con la mirada puesta en la mano izquierda de su adversario que empuñaba una navaja, ésta se abrió maquinalmente y dejó caer el arma.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker