La Cartuja de Parma
La Cartuja de Parma —¡Bravo! ¡BravÃsimo! ¡Para que todo el mundo sospeche de mÃ…! ¿Y cuáles son sus razones, si tiene la bondad?
—Mi conciencia.
—¡Ande, ande, si usted no es más que un beatuco!, usted no tiene ni idea de lo que es el honor.