La Cartuja de Parma

La Cartuja de Parma

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¿Así es como vela usted por mi salvación? —le gritó, tapándose la cara con las manos—. Sabe muy bien que; cuando mi padre estuvo a punto de morir envenenado, prometí a la Madona no volver a verlo. Sólo he faltado a mi promesa un día, el más desdichado de mi vida, cuando creí en conciencia que debía arrebatarlo a usted a la muerte. Ya es mucho, si, por una interpretación forzada y, sin duda, inicua, consiento en oírle a usted.

Esta última frase sorprendió de tal modo a Fabricio que necesitó unos segundos para alegrarse con ella. Se había esperado un estallido de ira y la huida de Clelia. Finalmente recuperó la presencia de ánimo y apagó aquella única vela. Aunque creía haber interpretado bien los deseos de Clelia, temblaba como un azogado mientras se acercaba al fondo del salón donde se había escondido ella tras un canapé. Vacilaba pensando si la ofendería besándole la mano, cuando ella, estremecida de amor, se arrojó en sus brazos.






👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker