Lamiel
Lamiel Como todas las mujeres demasiado ricas y que, por el exceso de riqueza y la ausencia de dificultades, llegan a aburrirse, madame de Miossens tenía una favorita. Lamiel era una muchachita campesina de quince años que, por su cara de lista y sus respuestas atrevidas, dos años antes, cuando tenía trece, llamó la atención a la duquesa.