Narraciones y esbozos
Narraciones y esbozos En cuanto a Valentine, se guardaba muy mucho de mencionar en público las cosas deliciosas que hallaba a diario en los libros; habría temido que las ridiculizasen aquellos dos seres cuya zafiedad empezaba a entender. El resultado de haber estudiado a fondo en otro tiempo La Filotea y la Imitación fue que entendió y leyó con arrobo algunas partes de La princesa de Clèves, de la Marianne de Marivaux y de La nueva Héloïse. Todos aquellos libros se hallaban en lugar preferente entre los volúmenes de cantos dorados que traían a diario a Viroflay desde París.