Narraciones y esbozos
Narraciones y esbozos —Soy en mayor medida hombre de bien que enamorado. No me atrevo a decirle que la amo con pasión por temor a que deje de ser cierto un dÃa; y, por encima de todo, no querrÃa engañar a una amiga que tiene por mà sentimientos tan sinceros. Es posible que esté equivocado; probablemente el azar no ha querido permitirme que conociera almas como la suya, pero, en fin, hasta ahora y desde mi punto de vista, he considerado la forma de ser de las mujeres tan inconstante y liviana que no consiento en amar con pasión a una mujer más que cuando me pertenece por completo.
Tras estas palabras, dichas con el tono de convencimiento más sincero, Féder se despidió de Valentine con expresión de tierna amistad. Ella se quedó quieta y pensativa. Ya no pensaba en reprocharse amargamente el momento de locura que acababa de arrojarla entre los brazos de Féder.
Féder fue al encuentro de Boissaux y sus acompañantes y se quitó de encima el episodio de su muerte estrechando unas cuantas manos.
—Ya sabÃa yo —le dijo Boissaux— que no era hombre que se dejara matar asÃ.