Narraciones y esbozos
Narraciones y esbozos Acabo de escribir lo anterior en el hotelito Saint-Nicolas de Calais. Aborrezco la insolencia de los hoteles grandes. Si un dÃa me enfado es, para mÃ, un dÃa perdido. Y, si veo que alguien se me insolenta, me parece que me van a despreciar si no me enfado. Asà que escogà el hotelito Saint-Nicolas, que está en un rincón de la ciudad, cerca, cierto es, de la amplia plaza de Le Phare, pero en una calle apartada, detrás de la muralla de la ciudad, por el lado del mar. Esta mañana, a las doce, estaba muy mareado cuando llegué a Calais; tenÃa frÃo. Al verme cara de inglés, la patrona del Saint-Nicolas quiso encender el fuego en una habitación aparte.
—¡Dios me libre! —exclamé—. Quiero entrar en calor junto a la lumbre de su cocina.