Narraciones y esbozos

Narraciones y esbozos

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Entre, señora —le dijo a la mujer en camisa—. Hay un mechero fosfórico junto al reloj de la repisa. Encienda la vela, haga fuego, cierre por dentro la puerta de la habitación. La respeto como a una hermana y no volveré a presentarme hasta que sea de día; traeré un vestido.

—¡Jesús, María![40] —exclamó la hermosa española.

Cuando Liéven llamó a su puerta a la mañana siguiente, estaba perdidamente enamorado. Para no despertar demasiado temprano a la desconocida, tuvo la paciencia de esperar a su sargento en la puerta e ir a un café a firmar sus papeles.

Había alquilado una habitación en el vecindario; le traía a la desconocida ropa e incluso un antifaz.

—De esta forma, señora, no la veré si así me lo exige —le dijo a través de la puerta.

La idea del antifaz agradó a la joven española y la distrajo de su honda pena.

—Es usted tan generoso —le dijo sin abrirle— que me permito el atrevimiento de rogarle que deje arrimado a la puerta el paquete de prendas que me ha comprado. Cuando lo haya oído irse, lo cogeré.

—Adiós, señora —dijo Liéven según se iba.

A Leonor la sedujo tanto la prontitud con la que obedecía que le dijo casi en el tono de la más tierna amistad:


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker