Narraciones y esbozos
Narraciones y esbozos «A ellos son —se dijo— a quienes podrÃa parecerles ridÃculo, y con razón, si adivinasen lo que pienso. Tengo la edad del cardenal della Guerardesca, y con esa edad se es un cardenal muy joven, pero un secretario de embajada maduro y muy ridÃculo cuando le parecen ridÃculos unos muchachos jóvenes y fatuos de entre dieciocho y veintiocho años.
»Bien está, miraré a esas mujeres tan hermosas como si fueran unos brillantes: no tengo dinero bastante para comprarlos, pero me alegran la vista».