Recuerdos de egotismo
Recuerdos de egotismo Ver a diario a mis conspiradores en la Cámara de los Pares me afectaba profundamente con una idea inquietante: matar a alguien con quien nunca se ha hablado no es más que un duelo corriente. ¿Cómo es que ninguno de esos infelices ha dado en la idea de imitar a Louve?.[59]
Tan vagas son mis ideas sobre esa época, que en verdad no sé si fue en 1821 o en 1814 cuando me encontré con la amante del Sr. de Ambray en casa de la Sra. Doligny.
Me parece que en 1821 sólo vi al Sr. Doligny en su castillo de Corbeil, es más, que sólo tras dos o tres invitaciones resolví ir allí.