Rojo y blanco
Rojo y blanco «Noto que se me ataca por la manera de manifestar mi pensamiento, por el modo de gesticular, de subir a esta tribuna. Todo esto no es más que una guerra que se hace injustamente. Sí, señores, he visto París por primera vez a la edad de cincuenta y dos años. Pero ¿dónde he pasado esos cincuenta y dos años? ¿En el fondo de un castillo, en provincias, halagado por mis lacayos, por mi notario e invitando a comer al cura de la aldea? No, señores, he pasado esos largos años ocupado en conocer a los hombres de todas las clases sociales y en socorrer a los menesterosos. He nacido con algunos miles de francos de renta y los he gastado en completar mi educación.