Rojo y blanco
Rojo y blanco El mismo dÃa en que Luciano estuvo arrestado, los oficiales superiores del regimiento cometieron la ingenuidad de realizar una visita a las señoras de Hoquincourt, de Chasteller, de Puylaurens, de Marcilly, de Commery, etcétera, a cuyas casas habÃan sabido que acostumbraban ir algunos oficiales del 15.º de húsares. No haremos a nuestros lectores la injuria de indicarles las veinte razones que hacÃan de aquellas visitas una increÃble equivocación, en la cual no hubiera caÃdo ningún jovenzuelo de ParÃs.
La visita de aquellos oficiales pertenecientes a un regimiento que era considerado como adicto al justo medio, fue recibida con un grado tal de impertinencia que hacÃa más soportable la reclusión de nuestro héroe. A sus ojos, los detalles honraban la inteligencia de aquellas damas.