Rojo y blanco
Rojo y blanco 1.º, que en realidad, el día anterior, él, Luciano, había estado leyendo por primera vez en un establecimiento público un periódico, desde que había llegado al regimiento;
2.º, que no había estado en el gabinete literario de Schmidt más de cuarenta minutos.
3.º, que durante todo aquel tiempo, su atención había sido atraída por un folletón a seis columnas, sobre el Don Juan de Mozart, lo que estaba dispuesto a demostrar exponiéndole las principales ideas contenidas en el artículo.
Después de una sesión de más de dos horas, y de un contra-examen, de lo más minucioso por parte del coronel, Luciano pudo al fin salir de allí, pálido de ira. La mala voluntad del coronel era evidente; pero, no obstante, el subteniente sentía el intenso placer de haber reducido al silencio todos los puntos de la acusación.