Rojo y blanco
Rojo y blanco —Precisamente ella. El señor de Pontlevé es sobre todo un avaro y un desconfiado, y teme la influencia del carácter decidido de la señora de Constantin. Abriga proyectos de emigración, en caso de caÃda de Luis-Felipe y de que se proclamara la República. Durante la primera emigración, se vio reducido a las más terribles dificultades económicas. Posee grandes extensiones de tierra, pero poco dinero contante y sonante, se dice, y si se viera obligado a pasar de nuevo el Rhin, cuenta especialmente con la fortuna de su hija.
La conversación continuaba agradablemente entre Luciano, Théodelinde y su amiga, cuando la señora de Serpierre creyó conveniente a su papel de madre romper un poco aquel aparte que, por otro lado, veÃa con inmenso placer.
—¿De qué estáis hablando vosotros? —dijo acercándose con algo parecido a la alegrÃa—. ¡Tenéis aspecto de estar muy animados!
—Estábamos hablando de la señora de Chasteller —dijo la amiga.
Inmediatamente la cara de la señora de Serpierre cambió por completo y adoptó una expresión sumamente severa.