Rojo y blanco
Rojo y blanco Era de la misma forma agradecida, con que el doctor Du Poirier explicaba el hermoso regalo que Leuwen le había hecho después de las visitas que le hizo durante su enfermedad. El doctor Du Poirier tenía fama de ávido y era una de las personas más preponderantes de Nancy. Leuwen le miraba como al pillo más peligroso del país, y creía incluso tener motivos para suponer que desde que las oportunidades de Enrique V parecían haber disminuido, Du Poirier había entrado en contacto con el ministro del Interior y le dirigía informes cada quince días. Pero, en fin, aquel pillo, por el momento, estaba a favor suyo.