Rojo y blanco
Rojo y blanco Al dÃa siguiente Delmas fue desterrado, con orden de no acercarse nunca a ParÃs, a más de cuarenta leguas.
Cuando el ayuda de cámara anunció al barón Thérance, el general N…, que se habÃa puesto su uniforme de gran gala, se estaba paseando por su salón; estaba escuchando aún, en su imaginación, el tronar del cañón en el desbloqueo de Valenciennes. Arrancó de ella, rápidamente, todos aquellos recuerdos que pueden conducir a cometer imprudencias; y, en atención al lector, como dicen las personas que aclaman el discurso del rey en la apertura de las cámaras, vamos a dar algunos pasajes del diálogo que tuvo lugar entre los dos viejos generales; se conocÃan muy poco.
El barón Thérance entró saludando desgarbadamente; medÃa casi seis pies y tenÃa el aspecto de un campesino del Franco-Condado.