Rojo y blanco

Rojo y blanco

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Señor —continuó Bouchard con tono almibarado y como si nada hubiera sucedido entre ellos—, he sido durante muchos años sargento y después brigada del primer regimiento de coraceros; y en calidad de tal, herido en Montmirail en 1814, en cumplimiento de mis funciones; por esto me he atrevido a hablar de la guerra. No obstante, en cuanto a mis caballos, son simples jamelgos de diez a doce luises, poco dignos de un oficial como usted, y buenos únicamente para dar una corta galopada; verdaderos jamelgos, ¡se lo digo yo! Pero si usted sabe dominar un caballo, cosa que no pongo en duda (aquí la mirada de Bouchard se dirigió sobre la manga izquierda del elegante uniforme, blanqueada por el barro, y continuó a pesar suyo, con tono serio)… Si sabe usted manejar un caballo, el señor Fléron, nuestro joven prefecto, tiene lo que usted desea: Un caballo inglés, vendido por un milord que habita en la región y que es muy conocido por los aficionados a la equitación, patas soberbias, ijares admirables, su coste, tres mil francos, el cual ha tirado al señor Fléron únicamente cuatro veces, por la sencilla razón de que dicho prefecto no se ha atrevido a montarlo más que cuatro veces. La última caída tuvo lugar mientras pasaba revista a la guardia nacional, compuesta en parte de viejos soldados, como yo, por ejemplo, brigada…

—Vamos ya, señor —exclamó Luciano, malhumorado—; lo compro inmediatamente.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker