Rojo y blanco
Rojo y blanco —VivÃa en una casa del faubourg Saint-Germain, en una calle llamada de Babilonia, ¡vaya nombre! Usted debe conocerla, señor. Ella siente muchos deseos de volver a ParÃs; pero su padre sé opone a ello e intenta mezclarla con sus amigos; ¡quiere tenerla cerca de sÃ! Y es que, durante el reinado de los jesuitas y de Carlos X, el señor de Chasteller, que era muy devoto, ganó muchos millones en un empréstito, su viuda posee todo éste dinero en rentas, y el señor de Pontléve desea meter mano en ellos, en caso de revolución.