Rojo y blanco
Rojo y blanco »Pero la elección de Champagnier —continuó—, no me preocupa en demasÃa. El señor Malot, el liberal rival de Blondeau, es un charlatán exagerado, pero ya no es ningún joven y se ha hecho un retrato vistiendo el uniforme de capitán de la Guardia Nacional con morrión en la cabeza. No es un hombre de partido sobrio y enérgico. Para burlarme de él, he disuelto su guardia ocho dÃas después. Un hombre como éste no debe ser muy insensible a una cinta roja que harÃa un buen efecto en su retrato de uniforme. En todo caso, es un charlatán imprudente y vacuo, que en la Cámara hará quedar en ridÃculo a su partido. Estudie los medios para captar a Malot, en el supuesto de no tener éxito con el fiel Blondeau.