Rojo y blanco
Rojo y blanco »Sin embargo, la cuestión de mayor importancia reside en Caen, en el departamento del Seine Inferior. Dedicará usted uno o dos días al asunto Champagnier y a continuación se dirigirá a toda prisa a Caen. Es preciso, a toda costa, que el señor Mairobert no sea elegido. Es un hombre capaz e inteligente; con doce o trece cerebros como el suyo, la Cámara sería ingobernable. En cuanto a dinero, le doy a usted casi carta blanca, lo mismo que en lo relativo a la concesión de empleos, etc. Por lo que respecta a destituciones, podrían ser combatidas por algunos pares de los nuestros, que poseen grandes, propiedades en la región. Pero, en cualquier caso, la Cámara de los pares no se mostrará demasiado fastidiosa, y yo no quiero a ningún precio al señor de Mairobert. Es rico, no tiene parientes pobres y está en posesión de varias condecoraciones. Así pues, no hay nada que hacer por este lado.