Rojo y blanco
Rojo y blanco —¿Debo, pues, cambiar de profesión por tercera vez?
—Tienes un mes por delante para pensar en ello. Pero desertar en plena batalla o embarcarte en Rochefort como has tenido el pensamiento de hacer, te hará aparecer a los ojos de la sociedad como un loco pusilánime, de cuyo baldón no podrás deshacerte jamás. Y, ¿tendrÃas bastante carácter para despreciar el juicio de la sociedad en medio de la cual has nacido? Lord Byron no ha tenido tanta fuerza de voluntad y el cardenal de Retz tampoco la tuvo; Napoleón, que se consideraba noble, se estremecÃa ante la opinión del faubourg Saint-Germain. Un paso en falso en la situación en que te hallas, te conducirÃa al suicidio. Piensa en lo que me decÃas hace un mes sobre el odio calculado del ministro de Asuntos Exteriores, a la cabeza de sus cuarenta espÃas de la buena sociedad.
Después de haber realizado el duro esfuerzo de estar hablando durante tan largo tiempo, Coffe se calló y algunos minutos más tarde llegaron a la capital del departamento del Cher.