Rojo y blanco
Rojo y blanco »Pongamos, pues, que tenemos como candidato gubernamental al señor Jean-Pierre Blondeau, dueño de una fundición en N…, que probablemente y por desgracia más que probablemente, tendremos por rival al señor Malot, ex jefe de batallón de la ex Guardia Nacional de N… Y digo ex, aunque no esté más que suspendida, porque creo que va a hacer buen día cuando se reúna de nuevo. Así pues, quedamos, señores, en que el señor Blondeau es amigo del gobierno, ya que tiene un miedo endemoniado a una reducción de los aranceles de los hierros extranjeros. Malot es comerciante en tejidos, así como también en madera para la construcción y la calefacción. Dos horas antes del inicio del escrutinio para el nombramiento de presidente de la mesa electoral, una comunicación telegráfica, mandada realmente desde Nantes, le entera de la alarmante noticia de que dos comerciantes de Nantes, a los cuales conozco bien y que tienen en sus manos una buena parte de la fortuna de Malot, se hallan en mala situación económica y están vendiendo ya su propiedades a amigos suyos, mediante contratos de venta prefechados. Nuestro hombre pierde la cabeza y se va a Nantes, de esto estoy completamente seguro. Dejará plantadas a todas las elecciones que puedan haber en el mundo…
—¿Cómo se las arreglará para conseguir que se mande un cable, verdaderamente, desde Nantes a aquí?