Rojo y blanco
Rojo y blanco —No estoy de acuerdo con el calificativo. En 1829 no creÃa más en las teorÃas liberales que hoy en las máximas de orden, de paz pública y de estabilidad. En tiempos de Napoleón se hubiera hecho matar para poder ser capitán. La única ventaja de la hipocresÃa de entonces sobre la de hoy, de la de 1809 sobre la de 1834, es que la que se estilaba en tiempos de Napoleón no podÃa prescindir del valor personal, cualidad que en tiempo de guerra no permite mucha hipocresÃa.
—La finalidad era noble y grandiosa.
—Eso es asunto de Napoleón. Llama a un cardenal de Richelieu al trono de Francia y la vulgaridad de Boucaut, el celo con que hace disfrazar a sus gendarmes, tendrán quizás una finalidad útil. La desgracia de estos pobres prefectos es que el desempeño de su cargo, en la actualidad, exige las cualidades de un procurador de la Baja NormandÃa.
—Un procurador de la Baja NormandÃa recibió el Imperio y lo vendió a sus compinches.
Bajo el influjo de tan altas y filosóficas reflexiones, considerando a los franceses del siglo XIX sin odio ni amor, sino únicamente como máquinas conducidas por el detentador del presupuesto, Leuwen y Coffe entraron en la prefectura de Caen.