Rojo y blanco

Rojo y blanco

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Éste pareció estar muy contrariado, leyó y volvió a leer varias veces los poderes de los cuales era portador Leuwen y, por último, imitó a su empleado. Leuwen, impaciente por haber estado perdiendo tres cuartos de hora, dijo finalmente:

—Dígnese usted, señor, darme una respuesta clara.

—Caballero, yo siempre procuro ser claro en mis respuestas —contestó el prefecto bastante amoscado.

—¿Autoriza usted que mi despacho sea transmitido?

—Caballero, creo que yo podría ver ese despacho…

—Se está usted alejando, señor, de la claridad que podía esperar después de tres cuartos de hora.

—Me parece, caballero, que lo que usted acaba de decir es más parecido al tono que…

El prefecto palideció.

—No admito perífrasis, señor. El día va avanzando y el hecho de ir aplazando la contestación es lo mismo que dármela negativa, aunque sin atreverse a hacerlo así.

—¡Sin atreverme, caballero!…

—¿Quiere usted, señor, o no quiere usted, hacer transmitir mi despacho?

—¡Pues bien!, caballero, hasta este momento, el prefecto soy yo y mi respuesta es: ¡no!


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker