Rojo y negro
Rojo y negro O, how this spring of love resembleth
the uncertain glory of an April day;
which now shows all the beauty of the sun,
and by and by a cloud takes all away![15]
Two Gentlemen of Verona
Una tarde, cuando se estaba poniendo el sol, sentado junto a su amiga, al fondo del huerto de frutales, lejos de los importunos, estaba ensimismado en sus ensoñaciones. «¿Momentos tan dulces durarán para siempre?», pensaba. TenÃa el alma completamente ocupada en la dificultad de elegir profesión; deploraba ese accidente tan desgraciado que pone fin a la infancia y amarga los primeros años de los jóvenes que no son ricos.
—¡Ay! —exclamó—. ¡Napoleón era efectivamente el hombre enviado de Dios para los franceses jóvenes! ¿Quién podrá sustituirlo? ¿Qué harán sin él los desdichados, incluso los que sean más ricos que yo, que solo cuentan con pocos escudos para conseguir una buena educación y no tienen dinero bastante para comprarse un sustituto a los veinte años y abrirse camino en una carrera profesional? ¡Hagamos lo que hagamos este recuerdo fatal nos impedirá para siempre ser felices! —añadió con un hondo suspiro.
